Partiendo del sintagma “No hay relación sexual”, que nos convoca en el próximo congreso de la AMP, en este tercer ciclo preparatorio nos proponemos pensar las modalidades sintomáticas de la época. El “no hay relación sexual” exige a los seres hablantes inventar modos de hacer con lo sexual.
Tras la ilusión alimentada desde la segunda mitad del siglo pasado de que una moral más abierta hacia las cuestiones sexuales podría librarnos de la “opacidad” de lo sexual y de las dificultades que conlleva para los seres hablantes.
Hoy en día nos seguimos encontrando con que no hay manera de que el “no hay” de la relación sexual no haga síntoma. Leer los síntomas es una vía para orientarnos en el intrincado terreno de lo sexual y de las consecuencias del “no hay”.



