En este espacio presentamos los trabajos realizados por los integrantes de un cartel en sus inicios, convocados en la tarea de lectura del “análisis de la fobia de un niño de 5 años” el pequeño Hans, en Freud y Lacan.
Lacan en el Seminario IV pone el acento en que la problemática que implica la fobia no sólo está ligada a la cuestión de la función paterna sino también a la problemática fálica, retornando a los desarrollos freudianos y diferenciando fobia y perversión, cuestión esencial que le permite situar que es mediante el Edipo que se toma al falo como significante y esto ya implica un modo de relación y confrontación con la función paterna.
La fobia aparece ligada al Edipo y la castración pero en el punto mismo donde la función paterna no es suficiente para la transmisión de la castración, no ocupando ésta un lugar central en la relación madre- niño-falo-padre. Sino que se trata de un pasaje de la dialéctica imaginaria al orden simbólico con sus consecuencias en la constitución subjetiva.
Lacan nos dice que cuando uno se enfrenta a una fobia podrá advertir que el objeto de dicha fobia es siempre un significante y que los objetos materiales o situaciones conectadas a la fobia pueden ser variables, pero objetos puestos en función significante.
Hans construye una teoría sexual: que los niños dan a luz a las niñas y las niñas dan a luz a los niños. Una teoría que tiene en cuenta la función paterna, que le permite una cierta situación genealógica y que le permite incluirse en el mundo de las diferencias, es decir en el orden simbólico.
Cuestión que la fobia ponía en juego metafóricamente con el significante caballo. Lacan concluye: “Todo el progreso del análisis consiste en este caso en extraer, en poner de manifiesto, las virtualidades que nos ofrecenel uso, por parte del niño de ese significante esencial para remediar su crisis”.
Mercedes Villen
Intervienen: Graciana Dithurbide, Susana Gopar, Elena Serna Alvarez, Mercedes Villén


