Presenta: Carlos Montero
En este juego de señuelos Hans cree ser el falo, es decir, siendo él mismo como suficiente para satisfacer a su madre, sin embargo este paraíso parece romperse con la llegada de su hermanita que pone en duda su posición de falo de la madre y, por otro lado, Hans hace la experiencia de su pene real que hace a su antojo y que le convoca sin previo aviso a un goce que le es ajeno, que es lo más hetero.
En todo este nudo (madre, niño, falo) falta un elemento: el padre real como agente de la castración, por ello Hans está urgido a inventar algo con los elementos a su alcance, un arreglo fóbico del que S. Freud dará cuenta en su primer historial presentado en 1909, Análisis de la fobia de un niño de 5 años,
Además yendo de la mano del pequeño Hans, podemos repensar el arreglo fóbico no solo desde la perspectiva del Otro, sino también desde el goce Uno en la orientación a lo real, de tal forma que allí donde teníamos el recorte de un objeto que haría frente al desborde de la angustia, allí, queda localizado el goce Uno del sujeto que nuestra el punto de la ausencia de la relación sexual.
El arreglo fóbico da cuenta de su función de anudamiento, de los diversos tratamiento de la pulsión que el sujeto inventa y sus usos



