La pulsión oral y anal y sus destinos
En el seminario La identificación, Lacan señala que “la pulsión es la primera modificación de lo real en el sujeto bajo el efecto de la demanda” (lección 30-5-62). En efecto, la Demanda (ֆ<>D) desde el principio produce una subversión en el cuerpo del futuro sujeto.
Esta definición de la pulsión, realmente extraordinariamente potente, porque no solo apunta a la dimensión de demanda que toma la pulsión y que Lacan la formaliza de la manera siguiente (ֆ<>D) y que en tanto demanda está articulada en la estructura inconsciente del lenguaje, sino que la pulsión “es la modificación, la subversión, que introduce la demanda del Otro en el cuerpo” del infans y del parlêtre.
Dicha subversión afecta al registro de la necesidad del parlêtre, la subvierte, ya que apunta a un más allá y es en ese sentido que el cuerpo queda tocado, subvertido en sus necesidades, siendo la primera modificación de lo real en el sujeto.
A lo que apunta Lacan es a subrayar como lo anatómico que es donde se sustenta el recorrido de las pulsiones oral, anal, escópica, invocante, fàlica, queda enmarcado, por un objeto cesible, que fija en el cuerpo una marca de goce, una primera marca primigenia.
Mariam Martín



