Curso 2020-21
La diferencia sexual y sexuación en la infancia
Os convocamos al espacio Alicia y sus enigmas donde seguiremos trabajando diferencia sexual y sexuación en la infancia.
“Cada uno de nosotros llega como ser sexuado a un mundo de seres sexuados que nos preceden y nos acogen y que han tenido que asumir la responsabilidad de su existencia, repartiéndose entre los significantes hombre, mujer que nos ofrece el discurso corriente (1)
“El discurso extiende la operatividad de la diferencia al orden social, en primer lugar, a la familia, y más generalmente a todas las estructuras institucionales.
El discurso del amo ha cambiado. (…) el padre y el patriarcado han experimentado una declinación cierta, en las sociedades organizadas uniforme y globalmente (…). En el plano jurídico, por ejemplo, el derecho ha sustituido a “padre” y “madre” por “pariente” y la noción de “parentalidad” ha modificado el reparto de la autoridad en la familia. Sin olvidar los “derechos del niño”. (…) Entonces ¿Qué nuevo saber surge en el niño que se enfrenta a estas mutaciones?
¿Los niños de 2021 todavía recubren al hombre con el Padre y la mujer con la Madre? (…) Lo único que permanece estable es la diferencia en sí misma como función engendrada por el lenguaje, y lo real de la elección que es la definición mínima de la castración.” (2)
“En el ser hablante hay varias formas de considerar la cuestión de la diferencia en relación con la sexualidad. En primer lugar, está el hecho de que hay niños y niñas, pero aún queda el llegar a ser hombre o mujer. Por lo tanto, hay una primera diferencia entre el ser sexuado y la sexuación como proceso.
La segunda diferencia se refiere a la existencia de dos regímenes de la sexualidad: una a-sexualidad despejada por Freud bajo el nombre de pulsión parcial centrada en el propio cuerpo, y una sexualidad sexuada que involucra al otro… ¡en el horizonte! Esta diferencia se refleja de la siguiente manera: está aquello del sexo que pasa por el registro del lenguaje y lo que permanece inasimilable, generando falta, vacío y agujero.
También surge una tercera diferencia: por un lado, está el régimen de la identificación, y por otro, el de lo real del sexo, de la falta, del vacío y del agujero, eso que Lacan llama el principio femenino”.(3)
1 – Daniel Roy Ser sexuado, publicado en el Zappeur nº 1
2- Mª Hélène Brousse: El agujero negro de la diferencia sexualen Carretel nº 15- p.158-167
3- Eric Zuliani: Ser e identidad, 2ª parte: la prueba de lo femenino, publicado en el Zappeur nº 6
Aula Zoom. Próximamente se enviará el enlace al aula.
Intervienen: Rosa Liguori
Comisión del Espacio: Rosa Liguori, Mariam Martín (Coordinadora) y Mercedes Villén


