Lacan, en Mi Enseñanza, planteó que ésta se dirigía a hacer psicoanalistas que estuvieran a la altura de esta función que se llama sujeto, quien le consulta, no por lo que queda al margen del saber sino por lo que escapa a éste, mostrando la existencia de algo incapaz de revelarse y que hace al real en juego en la formación del analista.
Su enseñanza se dirigía a los analistas, ya que, si bien es necesario el análisis para surgir y autorizarse como tal, éste no es suficiente.
¿Qué nos enseña Lacan acerca de la formación del analista y de las enseñanzas en Psicoanálisis? ¿De qué modo las enseñanzas se articularían con la transmisión de un saber? ¿Cuáles podrían ser las condiciones de posibilidad para una enseñanza que se organiza alrededor de lo que al saber escapa?
Las enseñanzas constituyen la formación del analista: las que alcanza en su análisis, llevándole a poder practicarlo y enseñarlo; las que obtiene de la praxis y el control; y las que se producen en el seno de la Escuela. Os proponemos pensar la articulación entre ellas, cuestión que J. A. Miller nos plantea como fundamental, si la Escuela quiere ser otra cosa que una utopía.
Las próximas Noches de la Escuela nos convocan a trabajar sobre las “Enseñanzas en Psicoanálisis”, cuestión que atraviesa tanto a quienes se preguntan por primera vez por ellas, como a aquellos que, advertidos del real en juego, perseveran en su apuesta por lo nuevo.
Algunas sugerencias bibliográficas:
– Lacan, J., «Alocución sobre la enseñanza», Otros Escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012
– Lacan, J., «Nota italiana», Otros Escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012
– Lacan, J., Mi enseñanza, Paidós, Buenos Aires, 2007
– Miller, J. A., «Para introducir el efecto de formación». https://elp.org.es/para-introducir-el-efecto-de/
– «Enseñanzas de/en la Escuela», La Colección de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis nº12, 2017.


