Conversaremos entre todos los participantes sobre las enseñanzas, lo que nos hizo pregunta y sobre los puntos de interés que presentan dos casos tomados del Seminario de Nieves Soria que nos presenta en su libro La sexuación en cuestión
En el primer caso, presentado por Lorena Labastía, se trata de un niño de 4 años, Agustín. Se presenta con un goce salvaje, deslocalizado. La identificación con la madre aparece en todos los juegos, él es la madre, situando la configuración del Uno con la madre. Hay una relación entre el rechazo del cuerpo propio y la ausencia de erección fálica.
Es interesante en este caso, los vaivenes de la sexuación en relación con el espacio y la cultura, un espacio configurado culturalmente. Vivía en una comunidad indígena de características endogámicas, matriarcales, allí Agustín era una niña y en la comunidad no matriarcal, era un niño.
El segundo caso, presentado por Marina Ñañez, se trata de una niña de 11 años. Los padres llegan a la consulta preocupados por la orientación sexual de su hija, pero aún más por el modo como se muestra y la puedan llegar a ver.
Sus dificultades con el lazo aparecen muy tempranamente, pero se muestran con claridad a partir de los 6 años. Ella suele posicionarse como un objeto de deshecho del grupo y encarna un rechazo muy radical de su propio cuerpo, que excede a la dimensión sexual, pero queda articulada con ella: desde pequeña no pudo ser femenina, las miradas en el barrio porque le gustaban las chicas… Encuentra un refugio en las redes sociales.
Mercedes Villén
¡Os esperamos!



