Alocución para la candidatura a la dirección de la Comunidad de Madrid de la ELP, pronunciada el 17 de diciembre de 2024

«Buenas noches a todos,

Quiero comenzar esta breve alocución dando las gracias a la Junta Directiva saliente, a Gabriela Medín, a Rodrigo Bilbao y a Jose Alberto Raymondi, y de modo muy particular a Esperanza Molleda como directora de la Junta Directiva de nuestra comunidad, que hoy concluye su trabajo.

La noticia de la resolución positiva para nosotros del expediente administrativo que pendía sobre nuestras cabezas es una formidable rúbrica de vuestro trabajo, que despeja uno de los nubarrones que se cernían sobre nosotros, es un alivio! Vuestro deseo decidido ha sido capaz de resolver este impasse, así que muchas gracias por vuestra tenacidad.

Pienso que mis agradecimientos por vuestro trabajo y vuestra dedicación son compartidos por todos los colegas de nuestra comunidad, y en mi caso al menos, extiendo mi agradecimiento a otros aspectos de vuestra gestión, de modo particular al impulso que habéis dado con la puesta en marcha de algunas actividades nuevas, como ha sido el ciclo dedicado al trabajo en instituciones, la jornadas sobre carteles, o la lectura actualizada de la obra de Freud -cien años después. Sin duda hay otras muchas actividades a destacar, pero estas tres son las primeras que recordé.

Es el momento de agradecer también a todos los que han asumido responsabilidades en el desarrollo de las actividades durante este tiempo, tanto a los responsables como a los que han formado parte de las comisiones: en la gestión de las comunicaciones, la web y las redes sociales que difunden la vida en la sede, de la revista Letras Lacanianas, de la Brújula, y de los distintos espacios de trabajo: las Enseñanzas del Pase, el Espacio del Cartel, el Espacio clínico, las Noches de psicoanálisis con niños, las Noches de la Escuela, los Encuentros con el Arte, la Tertulia de cine y psicoanálisis y las diversas actividades de la Escuela que fueron surgiendo para la preparación de los eventos de la ELP y la AMP que tuvieron lugar durante estos dos años.

La enumeración de cada una de estas actividades y responsabilidades, y de las personas que han participado en ellas, hace visible el trabajo realizado durante estos dos años, eso es algo que se ha resaltado en la reunión extraordinaria del pasado día 4 de diciembre, la dimensión del trabajo en nuestra comunidad.

Ese día tratamos de cernir algo respecto de nuestra dificultad y su paradoja, es la cuestión a la que estamos confrontados, pues por un lado es evidente el trabajo realizado y el compromiso de muchos miembros con el trabajo en la comunidad, por el otro, la dificultad para la renovación de las instancias, la dificultad para la incorporación de nuevos miembros, especialmente jóvenes, a nuestra comunidad de la ELP, y añadiría nuestra dificultad para incidir de un modo más claro en nuestra ciudad.

Por ello ese mismo día surgió la cuestión sobre el deseo de Escuela, es un modo de intentar cernir el hilo rojo que atraviesa las diferentes caras de estas dificultades, que, por otro lado, no son ajenas en algunos aspectos, a las que se presentan en otras sedes y comunidades de la ELP.

Precisamente por ello el Consejo de la ELP decidió el año 2021 impulsar un trabajo de Elucidación de Escuela sobre el tema “Transmisión y deseo de Escuela” que concluyó con una Conversación telemática el 16 de abril de ese año. El conjunto de esos trabajos, los textos preliminares y los de la Conversación, en la que intervinieron hasta diez colegas de nuestra comunidad, está reunido en un volumen de la colección de la ELP que se me antoja fundamental para acompañar nuestra reflexión.

En la presentación del volumen se afirma: “En la Asamblea general de la ELP celebrada en noviembre de 2020 surgió una conversación que nos sorprendió al avivar cuestiones centrales de nuestra Escuela, el punto de arranque fueron las dificultades para hacerse cargo de las funciones de alguna sede o en alguna comunidad, lo que apuntaba directamente en un primer nivel, al principio básico de la permutación, al tiempo que daba cuenta de una deflación del deseo de Escuela, lo que requería tratarlo como un síntoma, es decir, ponerlo a trabajar.”

Tal y como se dijo el pasado jueves, nuestras dificultades no son de ahora, y tampoco son exclusivas de nuestra comunidad, aunque tienen un relieve particular, el nuestro.

Por otro lado, estas dificultades deben ser situadas en el contexto histórico actual, del que también se desprende una dificultad fundamental para la transmisión del discurso analítico. A este respecto, recojo un comentario de la presentación del volumen que me parece relevante.

Se dice allí: “Los tiempos actuales no son propicios a la pregunta acerca de la transmisión. El culto por lo nuevo parece concordar con la ruptura de la tradición. La transmisión quedaría entonces sin objeto a transmitir, en una posición a-histórica del sujeto contemporáneo, en la que el saber se reduciría a la opinión. Lo nuevo parece ligado a la invención y lo viejo a la tradición. Sin embargo, el psicoanálisis plantea más bien una torsión de esta lógica. No hay transmisión sin tradición y al mismo tiempo ella es condición de posibilidad de invención. Todo ello no es sin el trabajo necesario de los textos de Freud y de la enseñanza de Lacan orientada por J.A.Miller, que fundamenta la elucidación y la puesta en razón de la práctica del psicoanálisis y la experiencia de cada uno. Por tanto, la transmisión del psicoanálisis, condición fundamental de la Escuela, necesita de la transferencia de trabajo, una puesta en juego permanente de la conversación, del estudio, del intercambio y por supuesto del acto, advertidos de que en la Escuela no se está en la posición de enseñante, sino en la de analizante”.

Pues bien, queridos colegas, si este es el marco de nuestras dificultades, por un lado, la época, por otro, cierta deflación del deseo de escuela y su consecuencia en la deslibidinización de los cargos, por otro, la existencia de un trabajo que no parece en sí mismo suficiente para causar el deseo de los jóvenes por la Escuela, mi propósito al presentar mi candidatura es el de intentar promover un cierto modo de tratamiento de estas dificultades, bajo la forma de un programa de trabajo. Es un anhelo que comparto con los colegas que han aceptado participar de la junta directiva, según hemos hablado durante estos días y que nos ha permitido coincidir en la orientación que queremos impulsar en la sede.

¿Qué puedo decir de ella? No es en realidad un proyecto de trabajo aún definido, porque queremos hablar antes, uno por uno, con todos los responsables de todos los espacios e instancias que configuran la actual estructura de trabajo de nuestra comunidad. Pero tenemos algunas orientaciones de las que hemos hablado estos días Angélica, Ivana, Luis y yo. Estas orientaciones apuntan a favorecer e impulsar la transferencia de trabajo entre nosotros, sin perder de vista que somos miembros de una Escuela Una, a interesar a los jóvenes por la Escuela y a promover el discurso analítico en la ciudad.

Comienzo por los jóvenes. Nos parece fundamental incorporar a los jóvenes, socios de la sede y también alumnos del instituto al trabajo en algunas actividades de la comunidad, así como a cartelizarse. Para ello tenemos que ser inventivos en el diseño de nuevos espacios de trabajo alrededor de lo que se presenta para muchos como un real sin ley en las nuevas formas del malestar en nuestra época. Se trata de elegir bien los significantes, de localizar bien los síntomas de nuestra época, y de buscar, inventar y desarrollar nuevas formas de trabajo, como podrían ser quizás unas jornadas de una mañana, quizás un sábado por la mañana, sobre un tema de actualidad cada cierto tiempo, en la que puedan participar también socios y algunos alumnos. De realizar coloquios y entrevistas en las que alguno de ellos, los mejor formados, los más decididos, puedan tomar la palabra y colaborar incluso en la organización de esas actividades. De invitarles a publicar en nuestros medios. De hacerles saber que nos interesamos por lo que pueden aportar, y por lo que pueden enseñarnos de nuestra época, si es verdad que somos analizantes en la Escuela. A esta tarea también debemos convocar a los socios no tan jóvenes, y quizás sacudir un poco a los socios que se eternizan en ese lugar, para despertarlos a la posibilidad de solicitar su membresía en la Escuela. Y, por qué no, estaría bien que encontrásemos la manera de volver a despertar el deseo por la Escuela de aquellos miembros que hace tiempo que no participan en la vida de la misma. ¿Se trata de un deseo extinguido o quizás de que no hemos sabido generar el lugar que podría reavivarlo?

Podemos y debemos además ampliar el lugar y el espacio en el que llevemos a cabo estas actividades, aprovechando los espacios que ofrece la ciudad, bibliotecas, librerías, centros e instituciones culturales, universitarias, sanitarias. Tendremos que pensar con cuidado qué actividades podríamos realizar en la ciudad. Explorar la relación posible con la Universidad, con las instituciones sanitarias y con algunas asociaciones culturales. Presentemos también nuestras publicaciones, cada vez, en algún lugar así, seamos persistentes en ello, tratemos de ser sugerentes, tratemos de transmitir algo del orden del gay saber, del saber alegre al que hace referencia Lacan, con rigor y claridad.

Respecto de la transferencia de trabajo en nuestra comunidad analítica, me parece… nos parece importante darle un lugar al trabajo que ya se está realizando en el terreno de la investigación. Me refiero al trabajo que se realiza en los carteles. Hay al menos diez carteles funcionando actualmente en nuestra comunidad cuyos participantes son todos ellos de la misma. Parece importante que pongamos en marcha un espacio para que sus componentes puedan dar cuenta de su trabajo, de exponerlo, del mismo modo que deberemos tenerlo en cuenta para solicitar su intervención en las actividades que puedan beneficiarse de su trabajo y en las publicaciones de la sede.

Queremos promover dando el lugar que se merecen a las enseñanzas declaradas.

Respecto del espacio sobre el pase, es allí donde nos parece fundamental retomar y ubicar el hilo rojo del debate surgido en nuestra pasada reunión sobre el deseo de Escuela. Tratemos así de hacer fecunda nuestra dificultad a partir del trabajo sobre esta cuestión central de la clínica del pase, aplicada a la política de Escuela. ¿Qué enseñanza podemos extraer del destino de la transferencia al final del análisis? Qué podemos aprehender de las transformaciones respecto del saber, la pulsión, el amor o el síntoma al final del análisis y su nueva articulación con la Escuela y la causa analítica? Qué podemos decir de ello incluso si un análisis no llegó a su finalización, como efecto de la caída de una identificación, de la conmoción del ideal o del fantasma? Qué dicen los testimonios y las enseñanzas de los Aes, los informes de los carteles, los textos sobre el pase, nuestros colegas de la ELP y la AMP? Como dije antes, el volumen sobre “Transmisión y deseo de Escuela” es rico en reflexiones y testimonios sobre este punto central para nuestra Escuela.

Estas son entonces las ideas que orientan nuestra propuesta de trabajo. Para que se concrete, antes queremos profundizar nuestra comprensión, conversando con cada uno de los responsables actuales qué reformulación es posible para renovar el deseo y la transferencia de trabajo en nuestra comunidad.

Como dije antes, queremos promover una transferencia de trabajo sostenida en la enunciación y en la investigación de cada uno. Queremos dar tiempo en cada actividad al desarrollo, a la exposición y la conversación. Para ello, apostamos por actividades con menos intervenciones, pero con más tiempo de exposición y de conversación.

Nos gustaría también renovar la estructura misma de trabajo en la comunidad. Quizás no sean necesarias comisiones de tantos miembros alrededor de cada espacio, sino actividades organizadas en forma de ciclos cortos, con uno o dos responsables y carteles expres de trabajo, que se disuelven al concluir el ciclo. Ciclos que se suceden y se multiplican. Ciclos y talleres alrededor de los principales ejes que nos convocan desde la ELP, la Eurofederación, la AMP, pero también sobre temas de Escuela y síntomas de nuestra época.

Busquemos títulos sugestivos cada vez, puntuemos las temáticas generales que nos esperan para nombrar estos ciclos, para el próximo congreso de la AMP sobre “La relación sexual que no existe”, sobre “El malestar en la Familia” en Pipol,

Por último, nuestra sede permanece vacía muchas horas al día. Estemos abiertos a la posibilidad de invención por parte de los alumnos, los socios, los miembros. La junta directiva que se postula hoy así espera las sugerencias de cada uno, las inicitaivas, las ideas que puedan permitirnos cumplir con nuestro deber ético de renovar el psicoanálisis y el deseo de Escuela para que este no se vea reducido ni a una terapéutica, ni a una ideología. 

El año que viene se cumplirán 25 años de la fundación de la ELP, será un momento festivo y también la oportunidad de un balance. Os pido vuestro voto para llegado ese momento estemos en condiciones de participar de esa celebración con un viento renovado, que no podrá ser sin la participación y el deseo de cada uno. Os pido en realidad vuestro voto como un modo de participar en esta iniciativa que se renueva cada vez.»

Andrés Borderías, Miembro de la AMP y ELP. Director de la Junta Directiva de la Comunidad de Madrid de la ELP

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