Conocí a Miriam en los años 80. En aquel momento yo formaba parte de Serie Psicoanalítica y al finalizar un acto organizado por el Ateneo Freudiano -el grupo que ella había fundado al poco tiempo de su llegada a Madrid junto con Gustavo Dessal- recuerdo haber mantenido una conversación con ella. En un momento dado, Miriam extrajo de su cartera un ejemplar de la revista que publicaba el Ateneo en aquella época, El Criticón, y me la regaló.
Ese gesto -y la sorpresa que me produjo el nombre que habían elegido para la revista- me vinieron a la memoria estos días al preparar esta nota. Un gesto y un título muy de ella. Allí confluían su escucha atenta a lo que el otro decía, su interés por la cultura de este país al que ella había llegado poco tiempo antes y su compromiso con el mundo editorial y de las publicaciones. No lo he olvidado cuarenta años después. Miriam tenía esa facilidad para el lazo social, esa disposición para el encuentro, ese interés por las letras.
Creo que la última vez que participé con ella en un acto de la Escuela fue precisamente en ocasión de una intervención mía sobre la figura y la obra de Jorge Semprún, en una mesa que ella coordinó aquí, en la sede de nuestra Comunidad. Para mi sorpresa, ella conocía con detalle y apreciaba la vida y la obra de Jorge Semprún, este personaje extraordinario del siglo pasado.
Si llego a irme, díganse que lo hago con el fin…de ser Otro finalmente. Uno puede contentarse con ser Otro como todo el mundo, después de una vida pasada queriendo serlo a pesar de la Ley.
Esta frase pronunciada por Lacan un año antes de fallecer en su seminario ¡Disolución! me orienta a la hora de redactar estas breves líneas en homenaje a Miriam Chorne, homenaje de nuestra Comunidad analítica, la Comunidad de Madrid de la ELP, la escuela a la que ella perteneció desde su origen, es decir desde mucho antes de su fundación, pues participó con otros del deseo y del trabajo que permitió constituirla.
Irse con el fin de ser Otro, finalmente, es el modo poético con el que Lacan evoca las huellas que dejaron nuestro deseo, nuestro trabajo, nuestro síntoma, nuestra escritura y nuestro estilo, inscritas allí, en el campo del Otro.
Por eso quiero recordar, y debo recordar en nombre de nuestra Comunidad, que Miriam Chorne fue miembro del Consejo de la Escuela Europea de psicoanálisis y que participó de modo activo en la fundación de la ELP, de la que fue miembro desde el primer momento y en la que obtuvo la nominación como AME, Analista Miembro de la Escuela.
Que posteriormente siguió participando en el trabajo y la vida de la ELP, de modo especialmente significativo en los carteles, el organismo de base de construcción de la misma. Que estuvo presente en las múltiples actividades de la Comunidad de Madrid de la ELP y que participó en numerosas ocasiones en el ámbito nacional e internacional de la AMP. Que se implicó en la coordinación del Seminario del Campo freudiano y en la dirección de la revista del ICF, Cuadernos de psicoanálisis, durante 10 años. Y que ha escrito durante todo ese tiempo numerosos artículos en nuestras revistas y también en otros ámbitos de la cultura.
Pueden encontrar allí sus últimos artículos: en el número 37 de la revista de la ELP “El Psicoanálisis” un texto titulado “El odioamoramiento, pasión contemporánea”, en 2021. En el número 25 de noviembre de 2023 de la revista de nuestra Comunidad, Letras lacanianas, un texto titulado “La obra ausente de Nusch Eluard” y en diciembre de ese mismo año, en el número 99 de la revista Freudiana, otro trabajo sobre esa misma autora, “Acerca de la presencia ausente de Nusch Eluard y el narcisismo del deseo”.
En estos dos artículos Miriam aborda un tema que le concernía de modo particular, aquellos que la conocieron sabrán reconocerlo, pues explora allí la función de la mirada en el psicoanálisis y en el arte así como su articulación con la feminidad.
Dice así Miriam en “La obra secreta de Nusch Eluard”:
“Al igual que Man Ray, Dora Maar trata de captar una mirada que está ausente, no mira jamás al objetivo de la cámara. Y esa presencia poderosa, junto a la ausencia, provoca una atracción indudable.”
Nos falta ahora su presencia y su mirada, una falta que se inscribe junto con sus textos, finalmente y para siempre en el campo del Otro.
Brindemos por ello.
Andrés Borderías, Miembro AMP y ELP. Director de la Junta Directiva de la Comunidad de Madrid de la ELP