La BOLM ha mantenido durante estos meses su intensa actividad. Presentamos las reseñas de algunas de las presentaciones


Presentación del libro Impasses de la Feminidad. Goces y Escrituras, de Gabriela Camaly

Reseña: Mariana Valenzuela.

El pasado 27 de febrero de 2019 se ha presentado el libro Los impasses de la feminidad. Goces y escrituras, de Gabriela Camaly en la Biblioteca de Orientación Lacaniana de Madrid.

Constanza Meyer, directora de BOLM, fue la encargada de introducir y coordinar la mesa que contó con la participación de Blanca Medina, directora de la revista Letras Lacanianas, psicoanalista, miembro de la ELP y la AMP; Silvia Nieto, psicoanalista, AE en ejercicio, miembro de la ELP y la AMP, y Gabriela Camaly, autora del libro, psicoanalista, miembro de la EOL y la AMP.

Constanza Meyer, hace una breve introducción del libro presentando el tema. Remarca lo que Gabriela Camaly presenta en su libro, en relación a que sin restar valor a las conquistas históricas por los derechos de las mujeres en la sociedad, no podemos dejar de lado que hay un goce imposible de escribir como trasfondo de estos reclamos, y que el malestar en relación al impasse de la feminidad persiste.

Blanca Medina menciona el importante aporte que podemos encontrar ya en la bibliografía del libro, que es una orientación en sí misma para quien quiera trabajar sobre el tema de la feminidad. Blanca hace un recorrido del libro desde su prólogo, mencionando la metáfora geográfica que hace Bassols tomando términos como mapa, territorio, viaje, ruta para situar la feminidad como la zona que no tiene representación.

Blanca toma las coordenadas de trabajo propuestas por la autora: la inexistencia de La mujer, la existencia del goce femenino y la Escritura de soluciones posibles respecto de lo femenino, tomando a las mujeres una por una. También toma la escritura en dos estatutos diferentes, en tanto marca que deja en el cuerpo el encuentro con lalengua y por otro lado, la escritura como producto de la operación del discurso analítico.

Blanca menciona dos formas de escritura que toma Gabriela en su libro. La escritura china secreta exclusiva entre mujeres y la novela de M. Duras Emily L.

Silvia Nieto hace énfasis en la claridad y precisión de la autora en el momento de trazar el trayecto desde la pregunta freudiana, pasando por Lacan hasta llegar a Miller en El Ser y el Uno, con el goce femenino como el régimen del goce como tal. Silvia toma los dos puntos que marcan

el recorrido de este trabajo de investigación. Por un lado el advenimiento de una posición femenina, y por otro lado, la incidencia de la experiencia analítica para dicho advenimiento.

Gabriela Camaly, comenta que este libro es el resultado de una Maestría en Psicoanálisis donde se anuda el discurso universitario con la modalidad del instituto clínico del campo freudiano.

Una tesis devinida en libro cuyo tema, la sexualidad femenina, ha atravesado a la autora desde siempre. El libro es una investigación que responde a un recorrido metodológico, pero haciendo una ¨mixtura¨ con otras disciplinas que la nutrían.

El primer capitulo que es una investigación de tres meses, sobre los feminismos a lo largo de la historia, es producto de una sugerencia de Graciela Brodsky, directora de la tesis, quien la orienta en la necesidad de hablar no solo con los psicoanalistas, sino ubicando algo de la época actual incorporando otros interlocutores.

Gabriela desarrolla los feminismos en plural, diferenciando la 3ª ola del feminismo con el momento actual y verifica que hay un malestar femenino que persiste a lo largo de toda la historia de los movimientos feministas.

En la conversación abierta con la sala, Gustavo Dessal, remarca la solidez teórica, conceptual y clínica del libro y retoma el tema del superyo femenino y su articulación con el goce de la privación.

Gabriela Camaly, haciendo referencia al capítulo Escritura y Feminidad de su libro, hace un recorrido por el tema del goce femenino en tanto tal, dando cuenta de que en el Seminario 20, a Lacan no le es suficiente la lógica fálica para pensar la práctica del psicoanálisis. Lacan introduce el no todo, el goce femenino como goce que se presenta excediendo el campo fálico, el campo simbólico, imposible de ser representado. Este goce deslocalizado que afecta al ser hablante puede ser ubicado en los testimonios como acontecimiento de cuerpo, a diferencia de un goce localizable en la experiencia analítica por vía de la construcción del fantasma.

Gabriela comenta que si bien los testimonios iluminan este punto, también empuja a seguir trabajando en la Escuela en relación al anudamiento del síntoma, el goce femenino en tanto tal y el acontecimiento de cuerpo.

Silvia y Gabriela comentan el problema que tiene para una mujer el empuje al goce deslocalizado, imposible de decir, donde el no tener limite y queda del lado de la mortificación. Y ambas coinciden en que el goce femenino no es algo que hay que alcanzar, sino que se trata de poder encontrar las vías de un tratamiento posible. No se trata de la satisfacción femenina sino del goce mortificante, y requiere de un tratamiento diferente del fantasma, es decir encontrar lo que haga de limite, para cada uno. Lo femenino tiene que escribirse con el no todo: no todo fálico pero también no todo goce.

Tanto Adrián Buzzaqui como Ana Lía Gana toman lo trabajado en las reuniones de la comisión de la BOLM para hacer preguntas sobre la relación entre los feminismos y el psicoanálisis, enfatizando en la dificultad de hablar con otros interlocutores y sobre la feminización del mundo y el patriarcado.

A estas intervenciones, Gabriela comenta que hay que tener una conversación con los referentes de la época, para poder tener un intercambio y una interpretación. La lucha por igualdad de derechos, por ejemplo el salario, no es la cuestión que concierne al psicoanálisis. El discurso analítico no se opone a los derechos, pero la escucha en relación a un paciente no tiene que ver con los derechos sino con el exceso de goce, con el síntoma. El psicoanálisis es un recurso con el cual el feminismo tiene que poder contar.

En relación a la feminización del mundo, hay distintos planos para pensarlo. Por una lado, el auge de las mujeres al poder, de un modo imaginario. Por otro lado, desde el plano del empuje al goce, impulso al goce sin medida. Y un tercer modo de pensarlo, como lo planteaba Lacan, las mujeres tenemos una relación distinta con la angustia, con el goce y con la castración; esta pluralidad de tratamientos posibles respecto a lo que no tiene inscripción. Estos tres planos conversan entre sí.

Celeste Stecco y Antonio Ceverino señalan la problemática actual en relación a las nuevas formas neofascistas contra el feminismo y contra las mujeres.

Antonio también comenta la dificultad del diálogo y el debate con la última generación del feminismo que es el transfeminismo que propone una desustancialización de conceptos hombre y mujer ya que cuestiona la apuesta por la diferencia sexual que hace el psicoanálisis.


Presentación de Historia reciente de la verdad por Roberto Blatt

Reseña: Paula Fuentes

Historia reciente de la verdad. Roberto Blatt

El miércoles 16 de Enero de 2019 se presentó el libro “Historia reciente de la verdad”, escrito por Roberto Blatt la Biblioteca de Orientación Lacaniana de Madrid. El acto fue coordinado por Constanza Meyer, directora de BOLM, y tuvo un formato de conversación entre los dos invitados, Gustavo Dessal, escritor, psicoanalista, miembro de la ELP y de la AMP, y el autor del libro presentado, Roberto Blatt, escritor, ensayista y traductor.
Constanza Meyer introdujo el libro como un recorrido personal del autor acerca del tema de la verdad desde el siglo XVIII hasta nuestros días, un ensayo con toques de humor, tono sencillo y numerosas referencias a la historia, a la política, la tecnología o la posverdad. La Ilustración se presenta como un punto de viraje en el concepto de verdad, ligado hasta entonces a la fe y a la trascendencia. La verdad después de la Ilustración comienza a humanizarse, a volverse más terrenal y cobra peso la relación con el relato, en particular con la emergencia de la literatura realista. Este punto fue retomado en el debate por la relevancia de la relación entre verdad y realidad. La presentación gira en torno a la posibilidad o imposibilidad de dar una definición de verdad, al considerar verdad aquello que establece los modelos por los que somos capaces de convertir las experiencias en historias o relatos, destacando la importancia de la verosimilitud para favorecer el consenso, refrendado por la ciencia y la democracia.

Gustavo Dessal da cuenta de las dificultades para certificar la verdad, concepto que desde siempre ha generado interés, y destaca los diferentes acercamientos para pensarla, como por ejemplo el psicoanálisis desde Freud hasta Lacan pasando por otros autores. Alude a Hannah Arendt y a su texto Verdad y política donde, así como también señalaba Lacan, califica de problemática a la noción de verdad en su diferencia con la opinión. Gustavo Dessal abrió la conversación con un interrogante: “… Sabiendo que lo fáctico no es suficientemente confiable para ser garante de la verdad, ¿cómo podemos entonces definir verdad y cómo pensar en una idea de consenso?”
El autor sitúa el nacimiento de la verdad a partir del cristianismo y los acuerdos establecidos acerca de lo incontrolable y lo pone en relación con la ruptura del mundo cristiano, el descubrimiento de América, las nuevas riquezas, el surgimiento de otras ideas artísticas y las nuevas tecnologías, junto con los nuevos milagros científicos y la información. La ciencia produce cosas y por tanto transforma el entorno por su forma de interrogar al ser, le otorga verosimilitud y la narrativa sirve para dar consistencia a la verdad, siempre que haya reglas a las que someternos.
En el debate se trata de establecer una diferencia entre verdad y opinión y Gustavo Dessal interroga al autor por el poco peso que en el libro tiene el lenguaje como indisociable del concepto de verdad y destaca los efectos del rumor en el mundo. La conversación gira sobre las diferentes maneras de forma de entender el lenguaje aun cuando todos estamos dentro del mismo. Se comenta que, desde el psicoanálisis, también a través del error se encuentra un saber rescatable como verdad, aun aceptando el lazo entre verdad y mentira.
Desde el público José Alberto Raymondi introduce al debate las ideas sobre nuevos movimientos filosóficos que ponen en duda la existencia de una única verdad, habría verdades en tanto construcciones o campos de sentido. El consenso por tanto no existiría, quedando un hueco, una lucha de poder para imponer campos de sentido y la tecnología ofrecería a cada cual su campo de sentido particular, su fantasma. Se hacen otras aportaciones desde el público, como la de Dolores Castrillo que destaca la dimensión ineliminable de la verdad; o la de Rosa López relativa a la dificultad de encontrar un consenso, señalando que en el psicoanálisis se trata de la verdad del inconsciente por lo que siendo muy importante para la clínica, no se puede exportar a otros campos.
¿Cómo podría alcanzarse, entonces, ese consenso del que habla el autor, para que la verdad no sólo sea de cada uno, sabiendo que el juego de la verdad siempre continua, que el carácter de dogma de la verdad es una fantasía por lo excesivo que promete y que hay una dimensión ineliminable de la verdad? El autor propone evitar el debate sobre si la verdad es relativa o determinista y que, en lugar de asentarnos en la individualidad, se intente establecer, aunque sea de forma irregular, la posibilidad de que en un espacio colectivo pueda haber algún tipo de juego de verdad que permita concebir una forma de realidad o al menos una ilusión de realidad. Quizá de la verdad solo pueda decirse que es aquello que cumple rigurosamente con las lógicas del juego en el que se encuentra cada vez, ya que no hay una definición única y sólo en esa renuncia puede sobrevivir.


Presentación de Hablemos de la locura de Jose María Álvarez

Reseña Luis Miguel Rodrigo González, socio de la sede de Madrid

Miércoles, 12 de diciembre 2018

“Bastante tengo con estar loco, como para aguantar además que me llamen enfermo mental”. Este comentario de un paciente transmite con lucidez y precisión la oposición entre locura y enfermedad mental, y muestra asimismo, su preferencia de la primera a la segunda. Las palabras son muy sensibles a los tiempos, las modas y los contextos…Locura, enfermedad mental y psicosis son términos que aluden a un referente común. Pero este referente tiene algo particular, puesto que en él las palabras rebotan y muestran su insuficiencia. Esta dificultad intrínseca de nombrar lo innombrable, de decir lo indecible y explicar lo inefable, favorece el uso ideológico de los términos. De este modo, la elección del vocablo perfila de por sí la posición de quien habla.”

INTERVIENEN: Juan de la Peña.- Psiquiatra y Psicoanalista. Socio de la sede de Madrid de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) y Santiago Castellanos.- Psicoanalista. Miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP).

Juan de la Peña da inicio a la presentación destacando una serie de aspectos que en su lectura del libro son esenciales para captar en profundidad lo que el autor ha querido manifestar: la libertad de la locura que se desprende de la frase de Lacan cuando dice que el loco es el hombre libre, el binarismo epistemológico y el diagnóstico de psicosis ordinaria son algunos de los aspectos abordados en el texto, subrayados por Juan de la Peña. Con posterioridad hace hincapié en el último capítulo que versa sobre el trato con el loco. En este apartado son elaborados tres sintagmas, fruto de un proceso de lenta elaboración que el autor ha ido destilando a lo largo de su dilatada carrera profesional; sintagmas casi esencias que todo practicante debiera tener en cuenta: Ante al paranoico, no saber; ante el esquizofrénico, no entender; ante el melancólico, no desfallecer. «Sabemos que el melancólico viene a llevarse de la consulta un poco de vida tuya», agrega el presentador en relación al último sintagma. El no desfallecimiento del profesional que atiende al melancólico, es destacado como un soporte transferencial que puede hacer de contrapeso a un posible pasaje al acto. La cualidad de J. M. Álvarez de ser infatigable, la cual es referida por su presentador, es cuestión de suma relevancia para el desempeño de la labor del psicoanalista.

La locura —en contraposición a psicosis y enfermedad mental—, es el término por el que se decanta el autor y que al quedar incluido en el mismo título del libro subraya, desde esta posición semántica, un lugar ético desde donde contrarrestar connotaciones psiquiatrizantes estigmatizadoras que otras nomenclaturas producen en aquellos que padecen. «Bastante tengo con estar loco, como para que encima me llamen enfermo mental», comenta Santiago Castellanos en su intervención en relación a una alocución de un paciente. En contra de los manuales estadísticos, que confunden la probabilidad con la verdad, este posicionamiento se muestra en primer plano al quedar impreso en el título que encabeza el libro, y nos pone en la antesala de lo que J. M. Álvarez aborda en el contenido de su interior. «A estas alturas, para mí todos son normales» expresa con su naturalidad habitual el autor en referencia a las personas a quienes suele atender.

Da inicio Santiago Castellanos en su intervención haciendo referencia a cuatro aspectos especialmente destacables del libro: la locura está habitada por un sujeto; la frontera de la locura es difícil de delimitar; el delirio como intento de curación en la locura; y en cuarto lugar el caso Wagner —para la cual el autor toma cien páginas— donde se ensalza la precisión en la descripción del caso, detallando aspectos no siempre abordados con tan extrema hondura y rigurosidad en la literatura que sobre el caso de Robert Gaupp se ha escrito. «Al autor le interesan aquellos casos que hacen estallar las clasificaciones: Schreber, Wagner, Aimee», es una afirmación de Santiago Castellanos en la que se enfatiza la posición del autor respecto a la locura «porque el DSM V no nos sirve demasiado en la clínica. Lo importante no es la cuestión diagnóstica sino la posición subjetiva que toma el loco y su movimiento. Oponer locura a cordura, siempre arroja un resto». Todo diagnóstico que apele a dicho binomio hará inevitablemente cundir múltiples diagnósticos intermedios e indeterminados. Binomio que también aparece en el campo de la neurosis con los polos obsesión-histeria, cuando es la cuestión del goce la que en análisis ha de regir la dirección de locura. En relación a la paranoia es de resaltar que «el melancólico es el paranoico contra sí mismo. La recusación del significante de la lengua materna es la solución primaria del sujeto paranoico», son algunas de las frases mencionadas por Santiago Castellanos del libro presentado.

Tras hablar del silogismo de Foville, se analiza la pregunta que despliega la paranoia y la megalomanía, apoyándose en la metáfora del balancín para explicar los polos persecución-megalomanía, mediante la cual se desmonta el binarismo, produciéndose un deslizamiento hacia la clínica continuista. En último lugar extrae el presentador una frase que refleja la posición lacaniana del autor: «En esa convergencia del goce sexual y de la lengua se jugó la partida de su locura, tanto la locura patética que padeció como la locura inventiva que ingenió en busca de una salida», a lo cual el autor acaba respondiendo que «no cito a Lacan continuamente, sería un texto aburridísimo». Pero es imposible aburrirse ante tal despliegue de erudición, que el autor logra transmitir con extrema sencillez.

En último lugar toma la palabra el autor del libro, quien tras los agradecimientos afectuosos a Beatriz García, directora de la biblioteca, a Juan de la Peña y Santiago Castellanos por sus acertadas presentaciones, («No siempre sucede que aquello que uno intenta transmitir en un texto sea leído con tanta exactitud como en esta ocasión ha tenido lugar», expresa en alusión a la magnífica lectura de las cuestiones esenciales que en el libro se vieron abordadas), da inicio a su intervención haciendo hincapié en cómo fue la obra puesta en movimiento, cuestión de sumo interés, habida cuenta de que son muchos los trabajos surgidos de la pluma de J. M. Álvarez. El viaje a Tucumán (Argentina) y el pedido de su editor para un próximo libro, a pesar de que recientemente publicara Estudios de psicología patológica; el ejercicio físico que acostumbra realizar a lomos de su bicicleta; las paradas en los recorridos en las cuales anota ideas aparecidas en el transcurso de la etapa. Estas escansiones son aprovechadas para organizar el amplio conocimiento proveniente de la experiencia, así como las lecturas «que hace un friki como yo», entre las cuales nombra algunos textos antiguos, como Tusculanas de Cicerón o Donc, de J. A. Miller. «A cierta edad uno tiene que atreverse a opinar de ciertas cosas», nos señala el autor quien cuenta en su haber una larga experiencia como escritor.

La historia, la epistemología y la psicopatología son las lámparas que han ido iluminando el cuadro que el libro compone. Sobre estos parámetros aborda J. M. Álvarez el estudio de la locura con que se lleva encarando varias décadas, sin caer en las simplificaciones de los binarismos, los cientifismos y las clasificaciones que los manuales estadísticos actuales, «artefactos retóricos dignos de Quintiliano», intentan imponer.

No es casual que al cambio de marcha de las bicicletas se le denomine desarrollo, pues esta cuestión pareciera haber sido tomada al pie de la letra por el autor para hacer ascender su vehículo lingüístico por el puerto de categoría especial de la locura, muro con que tropezamos los psicoanalistas en nuestro diario desempeño profesional, y que a rebufo de J. M. Álvarez pareciera ser menos escarpado.


Presentación de Lacan en las lógicas de la emancipación. En torno a los textos de Jorge Alemán y Río incurable

Reseña: Alejandro Tolosa y Margarita Sánchez Mármol

26 de septiembre de 2018

Original publicado en el Blog de la ELP

José Alberto Raymondi (Miembro de la ELP y la AMP). Editor junto con Tim Appleton del libro abre la presentación anunciando un “banquete doble” con la presentación de los libros: “Lacan en las lógicas de la emancipación. En torno a los textos de Jorge Alemán” y “Río incurable” este último un libro de poemas de J. Alemán. Afirma J.A. Raymondi: “Una reunión entre poesía, política y psicoanálisis”.

José Alberto da rápidamente la palabra a un Jorge Alemán que vuelve a la sede después de un verano lleno de reconocimientos en su natal Argentina. En tiempos revueltos, Alemán toma la palabra con un amplio agradecimiento a la BOLM y a los asistentes. Nos cuenta sus primeras impresiones cuando supo de la idea de hacer un coloquio en torno a su obra: “Una broma hiperbólica”, “una irreverencia y un sin-sentido” por lo que le propuso a los editores rebajar el significante “A partir de la obra…” para dar paso al “En torno a…” título actual del libro.

Jorge Alemán centra su discurso en la significación política que tiene para él lo acontecido. En palabras suyas: “España y América latina a diferencia de Francia, Alemania, Italia, etc… no recibieron directamente las prácticas y transmisiones de los discursos considerados como modernos, el campo de la ensayística y filosofía moderna, la apropiación del mundo griego. Hasta Ortega, promediado el siglo XX, que intentó normalizar la situación filosófica en España. Lo que distingue al mundo hispanoparlante es, con respeto, un “epigonismo”: ser alumnos aventajados de Deleuze, Lacan, Badiou, Nietzche, Heidegger etc… No se ha conseguido lo que sí se ha conseguido con la literatura desde Cervantes, con la novela moderna y Borges, que puso todo patas arriba. Por medio de la literatura, más allá de ser alumnos aventajados, se constituyó una órbita propia. En el mundo teórico hispanoparlante podría haber una competencia de quienes son los alumnos más aventajados, y la broma e irreverencia es que se haga un libro en torno a uno que es un vecino más”.

Un contexto “coherente con las lógicas de la emancipación”. Un chiste con resultados sorprendentes. El libro desde España llega a América latina y se edita en Chile y Argentina. “Detrás de la irreverencia hubo algo serio. La irreverencia hizo serie”.

Jorge Alemán recoge el saber de la vieja Europa y se separa de posturas que idealizan una especie de retorno a las fuentes indígenas para escapar del colonialismo, y afirma con contundencia que lo que sí cree es que se “terminó la época del epigonismo, de los buenos alumnos, de ver quién es el mejor alumno de Lacan, Badiou, Laclau. Recoger del arte su poder intervencionista. Intervenir. Apropiarse de los textos, algo que exige la experiencia de lo singular”.

“Lacan en las lógicas de la emancipación es un libro de intervenciones, sin alumnos aventajados, sin ningún epigonismo, sin ningún seguidor, un libro que toma los textos de Jorge Alemán como pretexto”.

Después de esto Sergio Larriera (Miembro de la ELP y la AMP) toma la palabra para presentar Río incurable. “Yo leo a Alemán hará como 60 años más o menos” dice Sergio con las risas cómplices de los asistentes. Se muestra conmovido por este libro de poemas y le confiesa que para él, su Golem (el que considera el poema más noble de Borges) es: “Ahora mira por última vez lo que han hecho con tu cuerpo”.

Como no puede ser de otra forma, Sergio Larriera se dispuso a leer los poemas del libro en un ambiente cálido y atento. Las emocionantes palabras de Jorge se encarnaban en la voz de Sergio casi despistando no sólo a los asistentes, sino al mismo Jorge. Un Jorge Alemán notablemente emocionado que escuchaba como Larriera desnudaba sus poemas en relación tanto a su momento vital como lo es el exilio y su llegada a Europa, como su paso por los grandes pensadores, incluyendo su periplo Heideggeriano. Ese fue el momento para reflexionar sobre los misterios de la relación entre un hombre y una mujer, y sólo la poesía puede seducir desde su condición de borde, algo de eso que es imposible.

Una vez finalizada la presentación de Sergio Larriera, José Alberto Raymondi retoma la palabra para seguir así con el acontecimiento hecho libro.

Raymondi revive los momentos previos a la edición del libro: “Un coloquio en la Universidad Complutense de Madrid y en Cruce (arte y pensamiento) generan la contingencia justa. Un coloquio deudor de múltiples debates sobre arte, filosofía y política donde las enseñanzas de Lacan y los textos y reflexiones de Jorge Alemán fueron un indiscutible lugar común”.

“Una contingencia”, “un acontecimiento”, un coloquio, treinta autores y un libro, son la base de lo que se muestra como algo vivo. El pensamiento reacciona frente al momento actual. En palabras de Raymondi: “Somos muchos los pensadores que tomamos a Lacan y otros pensadores como una referencia para pensar este momento actual, este impasse que coagula y converge en un mismo lugar; el factor sujeto…”

Y al ritmo de la política y la poesía José Alberto Raymondi abre la segunda mesa de este “blanquete doble” con Graciela Sobral, psicoanalista miembro de la ELP y de la AMP, que inició su ponencia felicitando a Jorge Alemán por el reciente nombramiento de Doctor Honoris Causa concedido por la Universidad de Rosario en la Argentina. Resalta la despreocupación habitual de Alemán por los reconocimientos y su compromiso incondicional con la política y el psicoanálisis. Graciela retoma el término de “pensador” de Raymondi para nombrar a Alemán, ya que sus textos: “ofrecen una nueva vía para pensar la época. Vía para pensar la política teniendo en cuenta la falta subjetiva, en el sentido de poner en juego un operador fundamental que es el lugar vacío, imposible e irrenunciable”.

Este imposible es uno de los ejes que vertebran el psicoanálisis y otras disciplinas como la filosofía. Heidegger, por ejemplo, señaló que lo verdaderamente humano se inscribe en la línea de la relación con lo imposible. Más tarde, abre debate la cuestión: “¿Cómo hacer en ese contexto de ese imposible para que algo sea posible, para que algo tome la función de semblante y resguarde la falta?”. Aquí Alemán desplaza este interrogante en torno al psicoanálisis y a la política, que subraya la forclusión del lugar evasivo de la imposibilidad en el capitalismo y, por lo tanto, la imposibilidad de la vía del amor en ese discurso. Asimismo, ante la desorientación de las coordenadas de la época actual aparecen nuevas realidades que Alemán propone rebatir a través de conceptos como: “emancipación”, “sujeto- subjetividad”, “poder-hegemonía”, “populismo” y el acto poético como una de las formas para resistir al empuje materialista.

El debate de Graciela queda abierto y vivo con una frase de Juan José Saer: “Todos los narradores viven en la misma patria, la espesa selva virgen de lo real” (“Una literatura sin atributos”, 1979). Patria entendida como una selva a la que hay que ir desbrozando para llegar por la contingencia del acontecimiento emancipatorio, al encuentro entre cada uno y los otros.

Sigue la presentación Ana Castaño, miembro de la ELP, la AMP y Consejera Estatal de Podemos, que colma de agradecimientos a la Biblioteca de Orientación Lacaniana de Madrid, a los miembros de la Comisión, a los editores y sobre todo al compromiso valiente de Alemán tanto con lo político como con el psicoanálisis. Destaca del trabajo de Alemán la feminización de la política como vector que orienta a posibles construcciones hegemónicas con intención emancipatoria.

Así, insiste en las consecuencias de la política en la clínica y transmitió su preocupación: “Nos encontramos con sujetos exhaustos y deprimidos ante la exigencia del -sé feliz, mira, consume- de la modernidad y si no puedes nosotros desde el poder te daremos el relato: -resiliencia, autoayuda, emprendedor de sí mismo, fármacos, neurociencias- para que seas gobernable, manejable y segregable”. Entonces, emerge de forma necesaria la pregunta: ¿Cómo salir de esta circularidad del discurso capitalista? Una propuesta puede ser organizar un proyecto desde la lógica emancipatoria, desde la singularidad y la soledad: común.

Se alude a algunos capítulos del libro, por ejemplo, el texto “Hacia una política antagonista” escrito por Luciana Cadahia, que resalta el método interpretativo basado en los datos marginales considerados reveladores. Compara este método con el análisis de los detalles que realizaba Giovanni Morelli para diferenciar una obra de arte original o su copia. Esta idea aparece en la fábula oriental “Zadig”, donde tres hermanos son capaces de reconstruir un animal que no conocen, el camello, a través de pequeños indicios. De la misma manera, seguir estas huellas casi imperceptibles en lo político nos puede llevar a lo nunca visto.

Finalmente, el acto continuó con Sergio Larriera que generó gran emoción en la sala con la lectura de “Río incurable” hasta hacer dudar de la autoría de los poemas. Quizá, el secreto, como dice el propio autor, sea que su escritura genera un estado de intervención en la propia vida, en la propia praxis y en la propia experiencia singular de cada uno.

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