II Jornada Clínica de la FCPOL

“Delicadas Transiciones” Un debate sobre la cuestión trans.

Por Julieta Miguélez – Socia de la Sede de Madrid

El día 3 de junio de 2022 se llevó adelante en Zaragoza las 2da. Jornada Clínica de la FCPOL la cual llevó por nombre “Delicadas Transiciones”. La organización estuvo a cargo de Jesús Sebastián y Andrés Borderías.

Esta jornada ha sido parte del plan de acción de la fundación, que contempló también la celebración de las III Conferencias Jacques Lacan bajo el nombre “La elección del sexo en el sujeto contemporáneo” y en las cuales se contó con las ponencias de Fabián Fajnwaks, Esthela Solano-Suarez y Nieves Soria. A esto se sumó la puesta en marcha entre noviembre 2021 y mayo 2022 de un “ Taller de investigación sobre transexualidades” el cual contó con siete reuniones cuya organización estuvo a cargo de Andrés Borderías. Este taller epistémico clínico, que además contó con la intervención de diferentes colegas en calidad de éxtimos,  tuvo como objetivo abrir una conversación sobre la cuestión de género.

Es así que la celebración de la jornada tuvo como fin continuar esta conversación y propiciar una reflexión acerca de la “cuestión Trans” desde la perspectiva que Jacques Lacan propuso a partir de su conceptualización de la sexuación y a partir del impulso de Jacques Alain Miller quien en  “Dócil a lo Trans”[1] alienta al psicoanálisis y a los psicoanalistas a intervenir en esta discusión aportando desde la práctica clínica del uno por uno una visión diferente a la que se propone desde el actual discurso ideológico y militante respecto de este tema.

La necesidad de este debate se pone de manifiesto ante la existencia de un anteproyecto de ley en España  aprobado ya por el Consejo de Ministros y donde entre otras cosas se pone en tela de juicio el dictamen de profesionales de la salud mental a la hora de que un sujeto lleve adelante una decisión tan determinante para su vida como lo es el cambio de genero. Situación que además reviste particular gravedad si de lo que se trata es de niñas, niños y adolescentes.

Fue  en torno a estas cuestiones que se organizaron diferentes mesas a las que se sumaron dos entrevistas a adolescentes, quienes dieron testimonio de su experiencia personal.

En la presentación que fue llevada a cabo por Félix Rueda, presidente de la ELP y de la FCPOL, se puso de manifiesto la posición del psicoanálisis como una experiencia antisegregativa que desde la perspectiva del síntoma, como aquella marca singular que no puede ser colectivizada, entiende que las personas trans son diversas y por consiguiente es necesario que sean pensadas una por una.

Una primera conferencia contó con la participación de Pierre-Gilles Gueguen, miembro del Consejo de la AMP y cuyo título fue ¿Qué es delicado del problema Trans? Creencia y certidumbres… quien hizo hincapié en la necesidad de fomentar la  presencia de los psicoanalistas, quienes  pueden dar cuenta de la importancia de propiciar un espacio para la palabra ante el peligro que implica esta tendencia a eliminar en los distintos procesos  que atañen a esta cuestión, a las terapias que en ella se basan. Haciendo énfasis en que sobre las personas trans nada tenemos que decir sino más bien, cada quien lo hará en un potencial encuentro con un analista.

Agregó también que el significante Trans en tanto uno de los significantes amo de la época produce una saturación del inconsciente, lo cual podría traer como consecuencia que la pregunta por el ser quedara entonces reducida a una certeza del Otro.

La primera mesa, bajo el nombre “La cuestión trans a debate”  estuvo compuesta por profesionales de diferentes disciplinas y coordinada por Félix Rueda y Enric Berenguer.

En ella se hizo referencia a la cuestión trans como un problema de la época que se plantea entre otras cosas como un fenómeno cultural de raíces profundas.

Dicha mesa estuvo compuesta por María José Iranzo Fierros[2], Rosa María Rodríguez Magda (filósofa y escritora), Paula Fraga[3] y Sonia Soriano[4].

Allí se trabajó cómo las problemáticas en torno a la identidad de género afectan y repercuten en las diferentes áreas que componen esferas de la vida social, educativa y jurídica entre otras.

La complejidad de esta cuestión  se vio reflejada a partir de intervenciones como la de  Sonia Soriano, que en tanto directora de un hospital de día destinado a tratar adolescentes dio cuenta de su experiencia, en la que recalcó que la adolescencia es una época de transiciones, en la que se pone en juego  la identidad.  Por lo que es fundamental valorar la observación y la escucha del caso por caso, haciendo particular hincapié en el valor de la prudencia, ya que la adolescencia siempre necesita de un proceso.

Por otro lado surgieron otras reflexiones importantes que tuvieron como eje central el anteproyecto de ley entre otras cosas.  Se destacó que hablar de infancias trans es “patologizar” el problema, en tanto que niñas y niños sanos corren el riesgo de ser  medicalizados, a la vez que la prohibición de lo que se denominó como “terapias conversivas,” se erige en una  forma de impedir cualquier posible intervención e indagación a través de la palabra, lo cual implica de manera directa a los profesionales de la salud mental y donde los psicoanalistas se ven también afectados.  

Se habló también de la importancia en la actualidad para los adolescentes de las “etiquetas” a la hora de tener una identidad como forma de no sentirse en un vacío que les permita “Ser normales”. Normalidad ésta que implicaría ser aceptados, tener amigos, ir a la escuela.

Y cómo el “yo soy esto” muchas veces termina por convertirse, a partir de la Utopía tecnológica en un derecho a revindicar. Esto lejos de estar del lado del cuidado terminaría redundado en una mercantilización del deseo, en una forma mercantilizada del tratamiento de la subjetividad que deja de lado a los profesionales como psicólogos, médicos, etc. y que propone como una verdad la posibilidad resolver de forma definitiva la conflictiva de la persona con su cuerpo,  haciendo de soluciones particulares, normas.

La segunda mesa, la cual estuvo compuesta por Pepa Freiría, Neus Carbonell, Laura Costa y María José Olmedo y coordinada por Andrés Borderías y Jesús Sebastián.

Allí se presentaron cuatro de los casos clínicos que previamente habían sido trabajados en el contexto del taller de investigación y que dieron cuenta de que ante los efectos producidos por  discurso trans en las subjetividades, la circulación de la palabra permite a cada sujeto  poder encontrar soluciones particulares en un intento de dar respuesta a la inadecuación estructural del ser hablante con su propio cuerpo, introducida por el efecto del lenguaje.

La ultima de las mesas la cual llevó el nombre de “No es el género, es la sexuación”, estuvo compuesta por tres analistas y coordinada por Montse Puig.

Allí Araceli Fuentes, Jorge Sosa y Vilma Cocoz a partir de sus ponencias pudieron dar cuenta del concepto de sexuación en la teoría psicoanalítica lacaniana y la importancia de pensar desde esta perspectiva la cuestión trans.

Jorge Sosa en su ponencia titulada “Sexuación y elección de género” partirá del concepto de que el ser humano tiene una vida sexual desnaturalizada en tanto está hecho de palabras. Agregando que “…No “es” un cuerpo (…) sino que “tiene” un cuerpo, como instrumento de goce, pero también como “eso” que debe sobrellevar porque no se puede desprender de él”.[5] Agregando luego que “Hay muchas formas de gozar del cuerpo, precisamente porque no existe la buena, la manera natural”[6]. A partir de estas cuestiones propondrá que los ideales sexuales “son semblante” que le permitirán al sujeto vestirse y dar sentido a la búsqueda del goce al que está fijado, expresando que las distintas estructura clínicas serán entonces las formas de encadenar eso goce a partir del lenguaje.

Agregará que “…la identificación sexual siempre está condicionada por la manera en que se inscribe el encuentro traumático con el goce de su propio cuerpo”[7]

Expresará entonces que el tema de los sujetos ”trans” a lo que nos confronta es a las nuevas maneras que algunos sujetos encuentran para arreglárselas con el goce y que según explica están ligadas a los avances de la ciencia.

Finalmente hará una distinción entre el transexualismo y el trangenerismo, explicando que el primero se encuentra “anclado en la concepción binaria de la sexualidad”, donde el sujeto alega ser del sexo contrario al que su cuerpo tiene y ve como única solución el cambio de sexo. En el trangenerismo en cambio hay un rechazo al binarismo sexual y una reivindicación del poder del “yo” para hacerse a sí mismo en todo momento, lo cual daría lugar a la multiplicación de los géneros.

Por su parte Araceli Fuentes en lo que tituló ¿Cómo hacer con lo real del sexo?: Juanito y Magdalena, dirá que para los seres hablantes no existe una armonía entre aquello que acontece en el cuerpo y las palabras para poder nombrarlo, por lo cual la sexuación será entonces un proceso de subjetivación del sexo que le permitirá al niño separarse del Otro de su infancia. Agregando que “Hay un real del sexo que el niño experimenta con extrañeza (…) algo extraño que constituye su principal alteridad, lo más “hetero” no está en el Otro sino en su propio cuerpo”[8]. Araceli, a partir de dos casos clínicos, ilustrará dos maneras diferentes de tratamiento de este goce “hetero”, en función de la aceptación o no de la castración como operación de perdida de goce introducida a partir del lenguaje. Allí dirá que “Aceptar esta pérdida depende de la insondable decisión del ser” (…) y para quienes la rechazan habrá dificultades para el anudamiento de (…) la dimensión real del goce, la imaginaria del cuerpo y la simbólica del lenguaje…”[9]. Este será el caso de Magdalena (un joven que inicia su transición a partir de un programa de transformación) y quien a diferencia de Juanito, no cuenta con la función de castración y por ende no podrá disponer de un síntoma que le permita tratar ese goce “hetero”, por lo que deberá buscar maneras alternativas de anudamiento para poder tratarlo.

Por ultimo Vilma Coccoz en su presentación titulada “Cuando el hábito hace al monje”, da cuenta una distinción clínica.

Dirá que se debe discernir entre las novedades y las invariantes estructurales en la experiencia de los jóvenes, quienes son los “intérpretes privilegiados” del espíritu de nuestro tiempo.

Explicará así que dentro de estas invariantes se deberá destacar la importancia que para el ser hablante adquiere el vestido.  Allí dirá que “El atuendo puede formar parte de la solución subjetiva ante la confrontación con la equivocación irremediable que introduce la sexualidad (…) ya que los seres vivos estamos carcomidos, mordidos por el síntoma”[10]. “Este modo de habitar los semblantes revela el estilo singular en que cada uno aporta su interpretación singular al enigma de la sexualidad (…). En este campo, el hábito no hace al monje, ni la mascarada femenina ni el porte viril llegan a decir la última palabra ni revelar sus íntimos secretos, opacos para los propios sujetos. Allí las apariencias engañan”.[11]  Agregará luego que en el modo de gozar de las pantallas hay que distinguir entre las perspectivas de los espectadores y el caso de los realizadores (influencers y youtubers transexuales) para quienes sus apariciones tienen un valor subjetivo, acción que forma parte de la composición que se puede nombrar como “hacerse un cuerpo”. Aquí, y a través de sus diferentes performances en la red, que van desde las transformaciones físicas al activismo Vilma dirá que “para ellas y ellos el hábito hace al monje (…) en una comunión entre lo imaginario y lo real”[12].

A modo de conclusión decirse que la realización de esta jornada es el broche a un extenso trabajo realizado por la fundación en relación a la cuestión trans,  pero de ninguna manera pone fin al un debate, sino que por el contrario da cuenta de su complejidad y de la importancia de la presencia y el aporte del psicoanálisis en esta discusión. Poniendo así  de manifiesto que ante esta cuestión, el cercenamiento de un espacio para la palabra puede traer como consecuencia un daño, y que en algunos casos podría resultar irreversible, en algo que es  fundamental,  la constitución de la relación de los seres hablantes con su cuerpo y con el goce particular que los habita.


[1] Jaques Alain-Miller, “Dócil a lo trans”. En  https://elp.org.es/docil-a-lo-trans/

[2] María José Iranzo Fierros. Asesora Técnica de Igualdad-Servicio de Equidad, Inclusión y Educación Permanente. Departamento de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Aragón.

[3] Paula Fraga Arias. Jurista. Abogada especializada en derecho penal y de familia.

[4] Sonia Soriano. Directora del Hospital de Día para adolescentes. Fundación Sant Pere Claver. Barcelona.

[5] Jorge Sosa: “Sexuación y elección de género”. Ponencia efectuada en el contexto de la II Jornada de la FCPOL. 03/06/22. Zaragoza.

[6] Ibis.

[7] Ibis.

[8] Araceli Fuentes: “¿Cómo hacer con lo real del sexo? Juanito y Magdalena. Ponencia efectuada en el contexto de la II Jornada de la FCPOL. 03/06/22, Zaragoza

[9]  Ibis

[10] Ibis Vilma Coccoz: “Cuándo el hábito hace al monje”. Ponencia efectuada en el contexto de la II Jornada de la FCPOL. 03/-6/22, Zaragoza

[11] Ibis

[12] Ibis

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