“Malestar en la familia”
Julio de 2025
La Eurofederación de Psicoanálisis nos reunió en un nuevo congreso. Bruselas recibió a más de mil analistas de distintas Escuelas en un fin de semana soleado que armonizaba con la alegría del encuentro entre colegas y con el trabajo de elaboración y transmisión del psicoanálisis.
Un tiempo de preparación
El Congreso empieza en ese tiempo anterior de preparación con el trabajo que se realiza en cada Escuela. Particularmente en Madrid, nos reunimos a estudiar textos y a discutir casos clínicos orientados por los ejes que PIPOL nos proponía. El tema me convocaba, claro: pensar la clínica hoy, con las modificaciones que se han producido en las familias, me resulta fundamental. Celebro que el psicoanálisis dedique un congreso a esto.
Familia residuo, familia que se las arregla, locuras familiares y rechazo de la familia fueron los ejes que guiaron el trabajo. Fueron meses de lectura y de elaboración en torno a textos claves para nuestra práctica. En ese recorrido, me fui encontrando con un Lacan que ya hablaba de las realidades diversas que hoy se presentan, y eso, para mí, es encantador.
El Congreso en marcha
La jornada del sábado estuvo dedicada a la presentación de casos clínicos. Fue intensa y enriquecedora. El malestar en la familia es estructural, pero ¿cómo se sintomatiza esto hoy?, ¿qué modalidades ha tomado en relación con los cambios de la época?
Las mesas clínicas dieron cuenta de las invenciones singulares surgidas del malentendido de lalangue, de los distintos arreglos del goce y de cómo el quehacer del analista encuentra allí su función.
El domingo la plenaria dio la palabra a analistas de diversas Escuelas y también a invitados de otras disciplinas. Se trató de pensar el malestar no como algo a eliminar, sino como aquello que constituye a la familia. Lo compartido fue una reflexión sobre el lugar del psicoanálisis en un tiempo en el que las formas tradicionales de la familia comienzan a desaparecer.
Un lujo para mí escuchar a Éric Laurent. Deseo, y calculo, que su texto “La familia residuo y el padre que une” estará disponible para seguir trabajando.
En el cruce con otras disciplinas, Didier Lett presentó un recorrido sobre el lugar del niño en las familias de la Edad Media, y llevó a pensar cómo este lugar se ha ido modificando con el paso de las épocas.
También hubo un momento con la escritora Blandine Rinkel, quien compartió su recorrido vital y artístico en torno a su último libro La falla. Estos espacios son de mis preferidos: escuchar artistas permite ubicar algo de lo que hace a un modo de anudamiento, o a la causa de deseo en la invención, y eso me resulta enriquecedor.
El malestar en cuestión
La configuración de las familias se ha modificado, si bien persiste como institución simbólica donde se transmite el malentendido de lalangue. Para que el psicoanálisis se encuentre unido al horizonte de su época, debe poder responder a los efectos de estas modificaciones, pensar las modalidades actuales del malestar en la familia y situar allí su función. A este trabajo se dedicaron quienes hicieron posible PIPOL 12.
El malestar en la familia es estructural, en tanto, en ella se transmite un secreto: el secreto del goce parental. Se trata del malentendido fundamental. Entre formalizaciones, preguntas y apertura a nuevos intereses de lectura, particularmente me interesé por la vía de la familia como suplencia del no hay relación sexual, lo cual me orienta ya hacia el próximo Congreso de la AMP.
Lo que queda resonando
Volví reafirmando que son estos encuentros los que encienden el deseo de hacer existir el psicoanálisis, de formalizar y sostener la práctica analítica en el mundo de hoy. Creo que eso es lo que causa el deseo de asistir a estos congresos con colegas, y de sostener el entusiasmo de formación.
Si algo puso en acto PIPOL 12 es que el psicoanálisis tiene todavía mucho por decir, y que decirlo requiere de deseo, transferencia y trabajo.
Florencia Riesco – Miembro bajo condiciones de la AMP