Juegos, ficciones y sueños
en la clínica con niños y adolescentes
Argumento
En las XXI Jornadas de estudio de la DHH, seguiremos orientándonos y trabajando el texto de Daniel Roy Sueños y fantasmas en el niño (1). Nuestra propuesta para este encuentro es la relación entre el fantaseo y la realidad, se
trata de abordar elaboraciones y cuestiones clínicas fundamentales que enmarcan el cuerpo y la realidad subjetiva.
El fantaseo en la infancia está apuntalado por objetos reales y el mundo es así puesto en juego. Contrariamente a lo que dicta el sentido común, la fantasía no se confecciona en oposición a la realidad, sino que es más bien su punto de partida, su soporte, al ser la esencia de la realidad fantasmática.
Freud señalaba que: “La ocupación preferida y más intensa del niño es el juego. Acaso Tendríamos derecho a decir: todo niño que juega se comporta como un poeta, pues se crea un mundo propio o, mejor dicho, inserta las cosas de su mundo en un nuevo orden que le agrada (…) toma muy en serio su juego (…) El niño diferencia muy bien de la realidad su mundo del juego, a pesar de toda su investidura afectiva; y tiende a apuntalar sus y situaciones imaginadas en cosas palpables y visibles del mundo real. Solo este apuntalamiento es el que diferencia aún su jugar del fantasear” (2).
Así, el niño en un acto creador construye en sus juegos un mundo a la medida de su fantasma. Y así, se separa del Otro y prueba a insertarse en ese mundo de su creación como sujeto por derecho propio, con sus ficciones articuladas a sus pulsiones y alojadas en un cuerpo. Este ensayo consigue que “se perciba como director y no como marioneta del significante” (3). El fantasma tiene esta dimensión de acto creador que sostiene el deseo y a la vez permite al niño hacer algo con lo que le sobrepasa, con lo imposible de soportar.
En Más allá del principio del placer Freud se ocupa del juego inmediatamente después de hablar sobre neurosis traumáticas y sueños de repetición. Algo se repite incansablemente desafiando el principio de placer, cuando se trata de elaborar lo imposible de soportar. Freud es el observador privilegiado del “primer juego, de propia creación, de un niño de año y medio (…) incansablemente repetido” (4). Se trataba de su nieto con el que convivió bajo el mismo techo durante varias semanas. Un niño que “no lloraba nunca cuando su madre le abandonaba por varias horas” (5). Jovencito excelente y juicioso según Freud que sólo mostraba una costumbre perturbadora: arrojar fuera de la vista a lugares recónditos todos los objetos de los que se apoderaba. Más tarde comenzó a utilizar un carrete de madera, atado a una cuerdecita que le permitía recuperar el objeto tras haber sido arrojado. El niño elaboró así, según Freud, por la vía de la fantasía las ausencias de su madre. Representaba un mundo donde dominaba las apariciones y desapariciones del objeto construyendo así un cauce para el goce que le invadía el cuerpo al verse desamparado. Su objeto estaba en juego.
La cura analítica de un niño pasa por tomar muy seriamente, tal como el niño hace, lo que trae y muestra con ese juego que hace surgir la presencia de un objeto a. “Este objeto a, imposible de eliminar, lo veremos aparecer al hilo de las cadenas significantes que el niño articula en sus sueños y en sus juegos (…) la de ser portador de este valor de goce que es el principio de la economía del inconsciente” (6).
En el encuentro con el niño se trata de leer, no el sentido (7), sino cómo en sus juegos y ficciones representa su modo de gozar. En algunos casos se tratará de acompañar al sujeto niño en la elaboración de un nuevo saber hacer con el goce que se pone en juego. En otros, donde el modo de gozar no incluye el objeto que establece un borde, un circuito de goce en el cuerpo, se trata de que el analista se sitúe en el plano de un objeto metonímico que el sujeto niño puede usar para armar, elaborar, una suplencia.
Ejes Temáticos
Juegos
Ficciones y goce sintomáticos
Caminos en la invención del deseo
Sueños y fantasmas como defensa de lo real
Mari Cruz Fernández, Carlos Montero Troáns
Cereda, Madrid
Notas:
- Roy, D., Sueños y fantasmas en el niño, Texto de orientación para las redes del Cereda y la 8ª Jornada del Instituto Psicoanalítico del Niño, que se celebrará en París, el 22 marzo 2023. Disponible en: https://nuevaredcereda.es/archivos/4048
- Freud, S., “El creador literario y el fantaseo” [1908], Obras completas,
Amorrortu editores, Buenos Aires, 1989, tomo IX, pp. 127-8.
- Lacan, “La dirección de la cura”, Escritos, Siglo XXI editores, México, 1991,
p. 617, citado en Miller, J.-A., Del síntoma al fantasma. Y retorno, Paidós, Buenos Aires, 2018, p. 119.
- Freud, S., “Más allá del principio del placer”, Obras completas, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1992, tomo IX, p. 14.
- Ídem.
- Roy, D., Sueños y fantasmas en el niño, opus cit.
Miller, J.-A., Leer un síntoma”. Disponible: https://ampblog2006.blogspot.com