Presentación del ciclo:
Hoy comenzamos este segundo ciclo preparatorio de las XXIV Jornadas de nuestra
Escuela, “El acto a-tiempo”.
Agradezco a la Junta Directiva de la Sede de Madrid que me haya propuesto coordinar
este ciclo, para el cual he convocado a formar una comisión a Violeta Conde e Irina
Schaller, ambas socias de nuestra sede, a las que agradezco su trabajo.
Agradezco también a cada una de las colegas a las que he invitado a presentar un
trabajo clínico o epistémico, su disposición. Los mencionaré al referirme a la
composición de cada una de las mesas.
También quiero agradecer la lectura de los textos, comentario y preparación de
preguntas a los siguientes colegas: Pilar Berbén, Rebeca Hernando, Concha Miguélez,
Diego Rodríguez y Belén Siles.
Hemos organizado tres reuniones en las que abordaremos tanto la cuestión epistémica
como la clínica, tomando algunos de los temas planteados en el argumento o en los
ejes de la página web de las jornadas
Tal y como recoge el argumento de nuestras Jornadas y el propio título, “el asunto del
tiempo toca muy de cerca al psicoanálisis lacaniano”. Aunque ya en una de las
reuniones del primer ciclo se hizo un abordaje acerca de la noción de tiempo en la
enseñanza de Lacan, hemos pensado en esta ocasión abordar la cuestión del corte en
tanto “piedra angular de una teoría del tiempo que debe operar en el tratamiento del
goce”, como plantea Gustavo Dessal en uno de los Ejes.
Es la reunión de hoy, que hemos titulado Acto, escansión y corte y en la que
intervendremos Luisella Rossi, con un trabajo clínico que nos permitirá situar y
reflexionar sobre aspectos teóricos acerca del tema que nos ocupa, y yo misma que he
tratado de articular, tras la revisión de distintos textos que han abordado el tema en la
literatura lacaniana, estos tres conceptos. Tengo que decir que el comentario de
alguno de dichos textos y la lectura del caso a la luz de ellos han permitido una
conversación muy interesante entre las dos.
Hemos querido también dar un lugar en este ciclo a la clínica con niños en tanto que
en el psicoanálisis lacaniano consideramos al niño como un sujeto de pleno derecho,
como señalaba Judith Miller. El acto del analista puede producir, o no, un sujeto que
responda por su acto; es una elección.
Este encuentro será el 21 de octubre y lo hemos titulado: El niño y el acto e
intervendrán Blanca Cervera y Ascensión García Triviño. Lo coordinará Irina Schaller
Y dedicaremos la última de las reuniones a reflexionar sobre la responsabilidad del
analista sobre su acto, acorde con la ética del psicoanálisis, y su incidencia en la de
cada analizante sobre su deseo y sus modos de goce.
Tendrá lugar el 18 de noviembre. Lo hemos titulado El acto y sus consecuencias. La
responsabilidad subjetiva y contaremos con Constanza Meyer y Clara Urbano. Lo
coordinará Violeta Conde.
1ª Reunión: Acto, escansión y corte
En esta primera reunión abordaremos la cuestión del corte de sesión tratado en el eje
de la página web de las jornadas denominado “Repetición, iteración y a-temporalidad
de la pulsión. Escansión”
Empezaremos por localizar la expresión “a-tiempo” en la bibliografía propuesta. En
1966 a Lacan le entrevista Paolo Carusso, con motivo de la publicación de los Escritos,
y a una pregunta del entrevistador acerca del tiempo responde: “He introducido una
nueva dimensión en el tiempo lógico, la de la «precipitación identificatoria», como
cosa que en el fondo se autodetermina y que solamente puede ejercerse en cierto
modo que llamo del a-tiempo lógico”.
También la utiliza en el artículo titulado “El acto psicoanalítico”, publicado en Otros
Escritos.
El acto analítico se considera a-tiempo porque está marcado por la sorpresa y lo
contingente, separado de cualquier estandarización o protocolización. El corte sería
un acto a-tiempo.
Que las sesiones no tuvieran un tiempo fijo y el uso del corte de sesión, frente a la
duración standard de 45-50 minutos con la que se manejaba la IPA, fueron ya desde
1951 motivo de cuestionamiento y finalmente supuso su expulsión de dicha
institución.
Tal y como se venía manejando el tiempo en la IPA e incluso hoy en diversos abordajes
terapéuticos, es el tiempo cronológico, el del reloj, el que decide cuándo termina una
sesión, no la contingencia, ni la sorpresa, ni siquiera las formaciones del inconsciente.
La sesión corta la plantea como una forma de que el sujeto abrevie su discurso y de esa
forma se reduzca la producción de sentido, contrariando al inconsciente intérprete y
precipitando el tiempo de concluir. Es la apuesta de Lacan por mantener el deseo de
despertar.
En los Escritos y Seminarios de Lacan y en los seminarios de Miller encontraremos
referencias al corte como acto analítico fundamental.
También en el número 6 de la revista de la ELP, El psicoanálisis, dedicada a la sesión
corta, podemos encontrar diversos trabajos dedicados a este tema.
Mi intervención realizada en este primer encuentro ha sido publicada en el número 29
de la revista de nuestra sede de Madrid, Letras lacanianas, titulado “El acto. Cruzar el
umbral”, con el título: “El corte, un acto a-tiempo”.
Carmen Bermúdez. Miembro de la AMP y de la ELP